Acerca de
El texto parte de un diagnóstico ineludible: la existencia de cadenas agroalimentarias estancadas, atrapadas en dinámicas de baja productividad, débil integración territorial y escasa capacidad para generar empleos de calidad. Estas limitaciones no son resultado únicamente de fallas de mercado, sino también de la ausencia —durante décadas— de estrategias de política pública que acompañaran, estimularan y articularan los procesos productivos en el sector rural. En México, como en buena parte de América Latina, la aplicación de reformas neoliberales desde los años ochenta supuso el abandono de políticas industriales activas, dejando a los pequeños y medianos productores, y a sus territorios, expuestos a una competencia internacional para la cual no estaban preparados.