
ISBN
Formato digital
979-13-88142-13-0
Fecha de publicación
18-12-2025
Licencia
D. R. © copyright 2025. María del Carmen Avendaño Rito y Eduardo Cruz Cruz.
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Adrián Martínez Vargas
Institituto Tecnológico del Valle de Etla
María del Carmen Avendaño Rito
Instituto Tecnológico del Valle de Etla
0000-0001-6839-0963
Eduardo Cruz Cruz
Institituto Tecnológico del Valle de Etla
0000-0002-1036-7151
Acerca de
El turismo comunitario y sostenible ha dejado de ser una alternativa marginal para convertirse en un eje estratégico de desarrollo territorial en múltiples regiones de México. Frente a modelos turísticos masivos, concentradores de beneficios y altamente dependientes de inversiones externas, el turismo comunitario representa una propuesta transformadora: centrada en las comunidades originarias, articulada con sus saberes ancestrales y comprometida con la conservación del patrimonio natural y cultural. No se trata únicamente de ofrecer experiencias auténticas al visitante, sino de reconfigurar las relaciones de poder, valor y autonomía en torno al territorio y sus recursos.
Como propuesta, el turismo comunitario pone en acción una serie de elementos, recursos y actividades de incidencia y relevancia nacional. En lo social, esta alternativa permite la integración de las comunidades mexicanas a partir del desarrollo de proyectos turísticos que atienden diversas problemáticas o demandas del sector. A partir de esta cohesión social y participación comunitaria, se dinamiza el emprendimiento y la actividad económica mediante la generación de empleos, el desarrollo de proyectos de negocio y el acceso a fuentes de ingresos en contextos donde la oferta laboral suele ser escasa para los hogares. De esta manera, se estructura un sistema que permite un aprovechamiento consciente de los recursos naturales, culturales y comunitarios que, si bien están orientados a lo económico, están intrínsecamente ligados a la preservación del patrimonio, a la valoración de la identidad de las comunidades y al respeto por el entorno.
Sin embargo, a pesar de su potencial para empoderar a las comunidades e incentivar el emprendimiento, el turismo comunitario enfrenta retos estructurales: falta de políticas públicas integrales, escasa profesionalización, limitada articulación entre actores y una débil presencia en las agendas de innovación y sostenibilidad. Además, persiste una brecha significativa entre la producción académica y la acción comunitaria, lo que dificulta la sistematización de experiencias, la validación de modelos y la escalabilidad de buenas prácticas.
