El pensamiento como interjección. Nihilismo y lucidez en E.M. Cioran

ISBN

Formato digital
979-13-88142-06-2

Fecha de publicación

12-12-2025

Licencia

D. R. © copyright 2025. Nelson Guzmán Robledo, Ciprian Vălcan e Irma Carannante

Todos los contenidos de esta obra se comparten bajo la licencia Creative Commons Atri-bución/Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional (CC BY-NC-SA 4.0). Esto implica que no está autorizado el uso comercial de la obra original ni de las eventuales obras derivadas, las cuales deberán distribuirse bajo la misma licencia que rige la obra original. No obstante, se permite a terceros compartir el contenido siempre y cuando se reconozca debidamente la autoría y la publicación original en esta editorial.

Sergio Espinosa Proa
Universidad Autónoma de Zacatecas
0000-0003-1186-435

Acerca de

Ya casi de nadie que, en su momento, ha sido importante, se puede decir nada; nada fuera del rito, se entiende. En el mundo moderno, se cae en la intelectualidad (lo cual es, por más que buenos motivos, un insulto); una persona realmente inteligente sufre necesariamente esta fatalidad, aunque por algún instante la disfrute y sepa, a su modo, sacarle provecho. De los que cifran su reconocimiento en ello, mejor ni hablar; cada vez son más ruidosos y más numerosos. Está bien: que digan misa. La pregunta que, al respecto, me gustaría formular ahora, académica o no, es qué tan nihilista es Cioran. Se sabe que, junto con su amigo Samuel Beckett, ha sido calificado y consagrado como el más nihilista de los escritores del siglo XX. Al parecer, basta hablar con amargura para ser caracterizado de esa manera. El epíteto “nihilista” tiene su historia; pero es suficiente con saber que Nietzsche le otorgó una acepción infinitamente más sóli-da, más fecunda. Nihilistas son, por caso, los manuales de autoestima y autoayuda y los sacerdotes de buen corazón y mejor voluntad. Cioran no es tan estúpido o tan ignorante como para deslizarse por esa pendiente. ¿Posa? Tal vez lo hacen algunos de sus adeptos o detractores; de él —fuera de toda idolatría— no cabe dudar. Podemos juzgarlo exagerado, extremista, pero no falso.

Referencias

F. Savater, Ensayo sobre Cioran, Taurus, Madrid, 1974, p. 8.
Ibidem, p. 11.
E. M. Cioran, Breviario de podredumbre, Taurus, Madrid, 1972, p. 20.
Ibidem, p. 21.
Ibidem, p. 23.
Ibidem, p. 29.
Idem.
Cioran, La tentación de existir, Taurus, Madrid, 2005, p. 458.
F. Savater, «E. M. Cioran: El alma alerta». en Adiós a la filosofía, Alianza, Madrid, 1980, p. IV.
Cioran, Breviario de podredumbre, p. 20.
Ibidem, p. 22.
Ibidem, p. 27.

Carrito de compra