Introducción

ISBN

Formato digital
979-13-87837-78-5

Fecha de publicación

12-11-2025

Licencia

D. R. © copyright 2025. Mónica Muñoz, Alejandra Romero y Nydia Olvera.

Todos los contenidos de esta obra se comparten bajo la licencia Creative Commons Atri-bución/Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional (CC BY-NC-SA 4.0). Esto implica que no está autorizado el uso comercial de la obra original ni de las eventuales obras derivadas, las cuales deberán distribuirse bajo la misma licencia que rige la obra original. No obstante, se permite a terceros compartir el contenido siempre y cuando se reconozca debidamente la autoría y la publicación original en esta editorial.

Mónica Muñoz Muñoz
Universidad Autónoma de Zacatecas
0000-0002-3948-2815
Alejandra Ariadna Romero Moyano
Universidad Autónoma de Zacatecas
0000-0002-5569-1123
Nydia Leticia Olvera Castillo
Universidad Autónoma de Zacatecas
0000-0001-8224-5869

Acerca de

En 1939  Alan Turing, ayudado de otras mentes brillantes de la época, creó en Reino Unido  la máquina de cálculo capaz de leer los códigos secretos de los nazis, encriptados por un dispositivo llamado Enigma. La máquina de Turing fue capaz de ejecutar, a una gran velocidad, cálculos que los cerebros de cientos de científicos no hubiesen realizado a tiempo para equilibrar las fuerzas, para descubrir los avances del enemigo en la Segunda Guerra Mundial. El invento de Turing se considera el embrión de lo que hoy llamamos inteligencia artificial.
 La historia de éxitos científicos de Alan Turing continuó, pero la incomprensión, la exigencia de las buenas costumbres y la desgracia humana lo persiguieron. En 1952 robaron su casa, durante las investigaciones un antiguo amante, hombre, salió implicado. La víctima, Turing, terminó siendo acusado de “indecencia grave”, así que lo sometieron a un proceso de castración química para reducirle la líbido. Así, el 7 de junio de 1954, Alan Turing se suicidó, junto a su cuerpo se encontró una manzana (quizá la misma del Edén, aquella que en la tradición judeocristiana representa la ciencia y el pecado) llena de cianuro.
 En la génesis de la inteligencia artificial hay, como explican Mariano Sigman y Santiago Bilinkins (2024), una profunda tragedia humana. A su nacimiento, en un contexto bélico se une el miedo de que un dispositivo, un robot, supere la virtud de nuestra especie: la inteligencia, la capacidad de pensar, la razón por la que nos hemos puesto en la cumbre del planeta. 

Carrito de compra