
ISBN
Formato impreso
78-607-8981-08-3
Formato digital
978-607-8981-09-0
Fecha de publicación
22-09-2025
Licencia
D. R. © 2025 Instituto Educativo del Noroeste, A. C.
(Programa Editorial del CETYS Universidad).
Calzada Cetys, colonia Rivera s/n,
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Ilustración y diseño de portada
Liliana Ospina – Lilondra
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Karina Parra Elizalde
CETYS Universidad
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Acerca de
El emprendimiento por lo general es visto como una fuerza que impulsa el desarrollo de las comunidades. En Tijuana, una ciudad caracterizada por tener un panorama socioeconómico desafiante, impulsar el emprendimiento puede resultar una herramienta para fomentar el empoderamiento económico y la transformación social. Este capítulo tiene por objeto elaborar una propuesta de política pública tras analizar y reflexionar en torno a la información recabada a través del trabajo de campo con enfoque en emprendimientos de mujeres en el sector agrícola y apícola urbano, en emprendimientos de mujeres en zonas urbano marginadas y en emprendimientos de mujeres en las industrias culturales y creativas.
La igualdad de género es un componente esencial del desarrollo sostenible y la agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas a través del Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 5, busca lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas. Desde la mirada de la ONU la igualdad de género no es solo un derecho humano fundamental, sino que es uno de los fundamentos esenciales para construir un mundo pacífico, próspero y sostenible (ONU, 2024). Sin embargo, a pesar de los diversos esfuerzos realizados por organismos internacionales como la ONU o instituciones nacionales como el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES), por mencionar algunos, la desigualdad permanece como un fenómeno social arraigado en nuestra sociedad. De acuerdo con la OCDE (2017) México sigue teniendo una de las mayores brechas de empleo por género, lo que trae consecuencias negativas para el crecimiento económico. Incluso cuando las mujeres logran insertarse en el campo laboral muchas veces lo hacen en trabajos informales con poca protección social, alta inseguridad y bajos salarios.
La brecha de género en la inclusión económica, especialmente en el ámbito del emprendimiento, es un desafío mayúsculo que enfrenta la sociedad en su conjunto. Para el año 2020 en México, el 44.4 % de las mujeres se encontró en situación de pobreza, porcentaje que es mayor en comparación con el 43.4 % de los hombres (CONEVAL, 2020). Aunado a ello, las mujeres son más vulnerables que los hombres al ser afectadas por problemas sociales como la marginación, discriminación, violencia de género, entre otros. De acuerdo con Pérez y Sánchez (2019) el emprendimiento ofrece una oportunidad única a las mujeres de tomar control de su destino y de construir un futuro más prometedor para ellas y sus familias. Cuando las mujeres adquieren habilidades empresariales, incrementa la confianza en sí mismas y el sentido de autonomía, lo que les permite superar barreras que enfrentan y desarrollar su potencial. Para García (2020) el emprendimiento femenino puede generar empleo, fortaleciendo a la economía e impactando positivamente en la estructura social de la comunidad. Cuando las mujeres perciben un ingreso y contribuyen al mercado laboral, se convierten en agentes de cambio y de desarrollo en su entorno. “Cuando las mujeres prosperan, los países y las comunidades prosperan. El ingreso per cápita a largo plazo sería casi del 20 % si las mujeres tuvieran las mismas tasas de empleo que los hombres” (Pennings, 2022).
